• lunes 23 de mayo del 2022
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Se cumple un año de la sentencia de la Corte Suprema que rechazó la aplicación del “2x1” a delitos de lesa humanidad

La sentencia dio marcha atrás con el precedente “Muiña” que había habilitado a los condenados por delitos de lesa humanidad a beneficiarse con el instituto previsto en el artículo 7° de la ley 24.390.

La Corte Suprema resolvió en este caso rechazar el beneficio del “2x1” al represor Rufino Batalla, quien había sido condenado a 13 años de prisión por su participación en la privación de libertad y torturas a más de 50 personas en el Centro Clandestino de Detención “La Cacha”, cercano a la cárcel de Olmos.

De este modo, el máximo tribunal modificó la postura establecida en el precedente “Muiña” de esa misma Corte, que en mayo de 2017 había entendido que el cómputo del llamado “2x1” -establecido por la ya derogada ley 24.390- sí era aplicable a delitos de lesa humanidad.

Para entender este fallo, hay que remitirse a la sanción de la ley 27.362 –pocos días después del referido fallo “Muiña”-, que estableció que dicho cómputo no sería aplicable para los delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra y sobre el que sustentaron su cambio de postura el juez Horacio Rosatti y la jueza Elena Highton de Nolasco.

En sus fundamentos, estos jueces determinaron que la nueva ley “interpretativa” superaban los test de consistencia y razonabilidad que requieren este tipo de leyes –según la jurisprudencia de la misma Corte Suprema y con cita al constitucionalista Bidart Campos- por lo que entendieron que la nueva norma era aplicable sin que se violente el principio que prohíbe la aplicación retroactiva de una ley penal más “gravosa”.

En ese sentido, concluyeron que la ley interpretativa y la ley interpretada se aplican de manera conjunta como si la norma interpretada hubiera regido siempre, por lo que el 2x1 no sería ahora aplicable a delitos de lesa humanidad.

Por su parte, Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda mantuvieron la misma postura sin entrar a analizar si la ley interpretativa podía o no implicar una afrenta al principio de irretroactividad de la ley penal, sino que refirieron que el cómputo del 2x1 no era aplicable a delitos de lesa humanidad por su carácter de imprescriptibles, su imposibilidad de amnistía o indulto y, además, que su persecución es un mandato de la legislación internacional.

Vale aclarar que durante la vigencia de dicha ley (año 1994 a 2001), se encontraban vigentes en la República Argentina las leyes de punto final y obediencia debida, por lo cual dichos delitos quedaban excluidos de investigaciones penales y no habían sido mencionados explícitamente en la ley 24.390.

Quien también continuó con su postura es el Presidente de la Corte, Carlos Fernando Rosenkrantz, quien manifestó que la ley interpretativa era inconstitucional, ya que incurría en una interpretación de una ley penal de modo retroactivo en perjuicio para el condenado, por lo que iba en contradicción con el artículo 18 de la Constitución Nacional.

A partir de este fallo, distintos condenados por delitos de lesa humanidad que habían requerido se aplique el 2x1 en sus casos también recibieron idénticos rechazos, destacando entre ellos la reciente negativa al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz.

 

Accedé al fallo.

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