• martes 31 de enero del 2023
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Hace 116 años se sancionaba la Ley 4661 de Descanso Dominical

Se trata de una de las primeras leyes laborales de nuestro país que tuvo el impulso de Alfredo Palacios y Joaquín V. González.

Hace más de un siglo el Congreso de la Nación sancionó la Ley N° 4662 que prohibió en domingo el "trabajo material por cuenta ajena y el que se efectúe con publicidad por cuenta propia, en las fábricas, talleres, casas de comercio y demás establecimientos o sitios de trabajo". 

El proyecto fue impulsado por el primer diputado socialista electo de Latinoamérica, Alfredo Palacios. En 1904, asumió su cargo en representación del barrio de La Boca, y entre sus primeras manifestaciones políticas mostró su rechazo a la Ley de Residencia: "Es precisamente aquí en donde se pone de manifiesto todo lo deleznable de la argumentación que ha sostenido el señor ministro informante, cuando nos decía que no se trata de una pena, siendo así que el señor Cané precisamente nos prueba con su argumentación, que se trata de imponer una pena por una ley de excepción".

Otras fuentes, como la Cámara Argentina de Comercios y Servicios sostienen, que la autoría corresponde al jurista y fundador de la Universidad Nacional de la Plata, Doctor Joaquín Víctor González. 

No obstante, la Ley N° 4662 se trató de una conquista obtenida mediante reclamo y demanda de los trabajadores, incluso constituyéndose a la vanguardia en la región. Su publicación en el Boletín Oficial, sería el día 9 de septiembre de ese mismo año.

Entre las previsiones de la norma se exceptúaba del descanso dominical: 1) los trabajos que no sean susceptibles de interrupciones por la índole de las necesidades que satisfacen, por motivo de carácter técnico o por razones que determinen grave perjuicio de interés público o a la misma industria; 2) los trabajos de reparación o limpieza indispensables para no interrumpir con ellos las faenas de la semana en establecimientos industriales; 3) Los trabajos que eventualmente sean perentorios por inminencia de daño, por accidentes naturales o por circunstancias transitorias que sea menester aprovechar.

Por otra parte, en caso de incumplimiento de la normativa, la ley contemplaba que presumirían imputables a los patrones, salvo prueba en contrario. A su vez, serían penados por primera vez con cien pesos de multa, y por las reincidencias, con doble multa o quince días de arresto.

Palacios, también fue el ideólogo de la Ley de la Silla, que obligó a los patrones a disponer de una silla para el descanso de los empleados de comercio, e impulsor del movimiento reformista universitario.

Accedé al texto de la ley.

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