• jueves 29 de julio del 2021
logo
add image

María Angélica Barreda: la mujer que hizo historia en el derecho argentino

A 58 años de su muerte recordamos a la primera mujer en recibirse con el título de abogada en nuestro país.

"(...) Entre nosotros, la mujer ha triunfado en las otras profesiones y continuará conquistando palmo a palmo la regla igualitaria que persigue en justicia”, frase extraída del escrito presentado por Barreda para pretender su matriculación. 

En la cultura popular actual el apellido “Barreda” remite principalmente al cuádruple femicida platense. Sin embargo, años antes y en la misma ciudad surgió una mujer que el revisionismo histórico debe reivindicar: María Angélica Barreda.

Nacida en 1887, en la calle 45 al 500, María Angélica fue hija de Alberto Barreda Hernández, profesor de gimnasia y esgrima y de Rita Fernández de Barreda, quien prontamente quedaría viuda[1].

Luego de egresar de la Escuela Nacional Normal n° 1[2], Barreda decidió inscribirse en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata para concretar su sueño de ser abogada, después de descartar su deseo de ser médica.

Más allá de las resistencias de la época –donde no era común que las mujeres estudiasen- ella logró recibirse. En 1909, veinte años después de que Cecilia Grierson se convirtiera en la primera médica argentina, Barreda recibió el título de abogada y su nombre quedó grabado en la memoria viva.  

Con firma de Joaquín V. González y Rodolfo Rivarola, María Angélica obtuvo el diploma que la coronó como la primera mujer en recibir el título profesional de abogada en la República Argentina.

Posteriormente, en 1910, conseguiría la matricula nacional, pero cuando intentó matricularse para ejercer su profesión en la Provincia de Buenos Aires encontró negativas por el solo hecho de ser mujer. Su lucha ante las adversidades culminaría en una presentación ante la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires con la representación letrada de Rodolfo Moreno (h) -quién luego fuera Gobernador bonaerense entre 1942 y 1943-.

El máximo tribunal provincial haría lugar al planteo efectuado, con un voto mayoritario firmado por Dalmiro Alsina, Juan Gregorio Lecot  y Teodoro Varela. En disidencia, Rómulo Etcheverry, consideró que no correspondía la inscripción de Barreda, en consonancia con el tajante dictamen del Procurador General, Manuel F. Escobar. El cortesano consideró que no existía una ley, en virtud de la cual sea permitido el derecho de una mujer a ejercer la profesión de abogada.

“Que quitar toda eficacia al título o diploma en razón del sexo del diplomado agravia el derecho mismo adquirido por el interesado, suprimiendo indirectamente la capacidad para ejercer la profesión liberal que garantiza la Constitución”, manifiesta el considerando quinto del voto mayoritario de la Corte.

Imagen de la carátula del expediente, extraída de la cuenta de @marialpique.

 

De esta forma, la primera abogada argentina, amparada en su derecho, prestó juramento el 18 de junio de 1910 y ejerció su profesión durante más de 40 años.

Los obstáculos estructurales de la época y la entonces cotidiana –y quizás sesgada- discriminación de género también se expresaba en números. Entre 1900 y 1915 de 6.168 títulos otorgados, solo 159 correspondieron a mujeres.[3] Más precisamente, entre los primeros cinco años del siglo solo se emitieron 11 títulos hacia el sexo femenino, alarmante número que no representó ni siquiera el 1% del total de títulos emitidos[4].

A los 76 años, un 21 de julio, pero de 1963 María Angélica Barreda fallecería. Su legado no solo se limitaría a ser la primera abogada del país, sino en luchar y pregonar por romper esa barrera épocal donde se bloqueaba y dificultaba el acceso de las mujeres a los centros de estudio. 

 


[1] Dato extraído de “La matriculación de la primera abogada argentina” escrito por el doctor Alberto David Leiva.

[2] Actualmente denominada Escuela Normal Nacional Nº 1 Mary O. Graham, en honor a quien fuera la primera directora del lugar y de María Angélica Barreda.

[3] Las mujeres abogadas en la historia y en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Paula S. Suárez. Academia. Revista sobre enseñanza del Derecho año 10, número 20, 2012.

[4] Evolución de la mujer en las profesiones liberales en la Argentina, Buenos Aires, Oficina Nacional de la Mujer, Ministerio de Trabajo, 1970.

footer
Top