• viernes 27 de enero del 2023
logo
add image

Frente al perdón de la víctima hacia un imputado menor de edad, la justicia catamarqueña aplicó una mera reparación económica

El hecho ocurrió en San Fernando del Valle de Catamarca luego de que un joven ingresara a robar en el domicilio de una vecina que contaba con una despensa en el frente, lugar este al que el imputado solía dirigirse e incluso conversaba con la misma.

La Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Primera Nominación actuando en jurisdicción unipersonal –Sr. Vocal Dr. Mario Rodrigo Morabito en su función de Presidente y Tribunal-, si bien tuvo por probado el hecho, tuvo en cuenta que durante la audiencia de debate y de manera espontánea la víctima disculpó al imputado, dijo que no le tenía rencor y que ya se le había pasado el enojo.

Por ende, sostuvo que si bien no existe el concepto de “perdón universal”, sí existe uno subjetivo en tanto cada persona vive el perdón de manera diferente, y no es lo más común en el marco de los procesos judiciales, lo que lo obligó a tenerlo en cuenta.

Para ello, citó a un criminólogo noruego, Nils Christie, al afirmar que “…si creemos en los valores de la bondad y el perdón, entonces debemos mantener una institución penal pequeña (…) el perdón está por encima de la venganza…”.

Ello así, el Fiscal de Cámara en lo Penal Juvenil, Dr. Guillermo E. Narváez, más allá de describir la materialidad ilícita, manifestó su sorpresa ante las manifestaciones de la víctima relativas al perdón, señalando incluso el gesto de un “abrazo caluroso afectivo” que la misma le brindó al menor entre sollozos.

Además, indicó que la finalidad del régimen procesal penal juvenil no es la pena privativa de libertad  sino que, primando el Interés Superior del Niño, hay medidas socio educativas mucho más eficaces que, teniendo en cuenta las características personales del imputado y sus antecedentes, se pueden aplicar en sustitución de aquella.

Por este motivo, es que solicitó que se declare al menor como penalmente responsable del delito de robo simple pero imponiéndosele una medida socio educativa alternativa; todo lo cual fue destacado positivamente por la defensa.

Por todo lo cual, el magistrado interviniente decidió aplicar una sanción alternativa consistente en una reparación económica en la suma de $ 2.000 sin la necesidad de registración de antecedente alguna.

Para finalizar, y en palabras del criminólogo citado, señaló que si creemos en el valor de sociedades cohesionadas e integradas, entonces debemos retardar el crecimiento de la institución penal.

Accedé al fallo

  

footer
Top