• martes 16 de julio del 2019
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Norberto Centeno: La vida por los trabajadores

Fue uno de los más destacados abogados del Derecho Social de nuestro país, sus aportes fueron decisivos en la sanción de la Ley Nacional de Contrato de Trabajo y su defensa incólume de los derechos de los obreros le valió la desaparición durante la última dictadura militar.

Nació en la localidad de Santo Tomé, provincia de Corrientes, el 17 de febrero de 1927. Estudió en la Universidad del Litoral donde obtuvo el título de escribano y, posteriormente, en la Universidad Nacional de La Plata se graduó como abogado el 28 de noviembre de 1956.
 
Su defensa del los derechos de los trabajadores y su concepción política lo llevaron desde joven a la militancia peronista, situación que le valió recibir su título de abogado estando en prisión por orden de aquellos que usurparon el gobierno en 1955 y cuya única motivación fue su opinión política.
 
Antes de graduarse como abogado, Norberto Centeno formó parte de la Secretaría de Trabajo y Previsión cumpliendo funciones de Inspector de Salubridad e Higiene. Su tarea allí lo llevó a vincularse con un gran número de obreros y poder apreciar personalmente las indignas condiciones en que se desempeñaban los trabajadores rurales de la zona del litoral argentino.
 
En 1957 abrió su estudio jurídico y tres años más tarde, durante la presidencia de Arturo Frondizi  en el marco del Plan Conintes, fue nuevamente detenido bajo los motivos de siempre: su defensa de los derechos de los trabajadores. Infausta situación que se repitió en 1969.
 
Fue un verdadero académico apasionado por el derecho social, contribuyó decididamente en la elaboración del proyecto de lo que más tarde sería la Ley Nacional N° 20.744 de Contrato de Trabajo. Su aporte a la legislación laboral también consistió en su participación en la comisión que tuvo a cargo redactar la ley de asociaciones profesionales en 1973 y una reforma al procedimiento laboral de la provincia de Buenos Aires en 1974.
 
En una de sus obras, Introducción a la Ley de Contrato de Trabajo, afirmó: la máxima aspiración de los hombres y los pueblos es la justicia social, que se erige como “garantía última de la paz, que no existe cuando los hombres explotan a los hombres, y unos pueblos explotan a otros pueblos”.
 
Tuvo una extensa carrera académica que registra un gran número de publicaciones de la especialidad, fue profesor titular de “Derecho del Trabajo y la Seguridad Social” en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Mar del Plata y como profesor extraordinario de “Derecho y la Seguridad Social” de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica, también de la ciudad costera.
 
Como abogado, fue asesor de la Confederación General del Trabajo (C.G.T.), la Unión Obrera Metalúrgica (U.O.M), Luz y Fuerza, los sindicatos de petroleros, gastronómicos, camioneros, trabajadores de edificios, entre muchos otros. Así también, durante el último gobierno peronista formó parte del grupo de abogados asesores del Ministerio de Justicia de la Nación.
 
Publicó obras jurídicas, entres las que se destacan, “El Procedimiento Laboral en la Provincia de Buenos Aires” en coautoría con Justo López y Juan Carlos Fernández Madrid en 1974 y la Ley de Contrato de Trabajo comentada que se editó en 1977.
 
Con la llegada de la última dictadura militar, la política oficial de represión apuntó arteramente a la principal obra de Norberto Centeno: la Ley de Contrato de Trabajo. Dicha norma se había sancionado con una fuerte inclinación de protección de los derechos de los asalariados y fue por eso que los asaltantes del orden constitucional no dudaron, a sólo un mes de tomar el gobierno, el 29 de abril de 1976 le modificaron y cercenaron 125 artículos en detrimento de los principios consagrados en ese cuerpo legal.
 
Lo peor llegaría en la noche del 6 de julio de 1977 en la ciudad de Mar del Plata cuando Norberto Centeno junto a su amigo, Ernesto Tomaghelli, salieron de su estudio ubicado en la calle La Rioja 1400 rumbo a un café ubicado a pocas cuadras, Luro y San Martín, momento en que escucharon pasos a sus espaldas y un grito de “Alto, Ejército Argentino”. 
 
Los golpearon y secuestraron en el hecho que pasó a las páginas negras de la historia como “La Noche de las Corbatas”, durante la cual varios abogados, principalmente laboralistas, fueron secuestrados en la ciudad de Mar del Plata.
 
En total fueron once las personas secuestradas entre los días 6 y 13 de julio de 1977. La lista incluye, además de Centeno, a los letrados Salvador Manuel Arestín, Raúl Hugo Alaiz, Camilo Ricci, Carlos A. Bozzi y Tomás J. Fresneda, José Verde y su esposa, María de las Mercedes Argañaraz de Fresneda (embarazada de 4 meses), María Esther Vázquez de García y Néstor Enrique García Mantica. De todos ellos, solo José Verde junto a su esposa y los abogados Ricci y Bozzi sobrevivieron a aquellos trágicos días. 
 
Días más tarde fueron a buscar al socio de Centeno, el 13 de julio, el abogado Jorge Candeloro que fue secuestrado junto con su esposa y llevado a la ciudad de Mar del Plata.
 
Norberto Centeno, quién por entonces tenía 50 años, fue llevado al centro clandestino de detención de la Base Aérea, lugar en que fue salvajemente torturado al grito de “¡Denle al viejo!, ¡denle al viejo!".  
 
Marta García de Candeloro, sobreviviente de dicho cautiverio, relató en los Juicio por la Verdad que todos los abogados secuestrados fueron sometidos a torturas y que pudo ver a Norberto Centeno en traje prácticamente agonizando.
 
Los verdugos lo mataron durante una sesión de tortura y su cuerpo fue arrojado en el camino a la ciudad de Miramar, donde fue encontrado el día 11 de julio, tenía muestras de todo tipo golpes y el examen médico reveló que la muerte databa del 9 de julio, dos días después de su secuestro.
 
Los históricos enemigos del pueblo trabajador pudieron con su vida pero no con su ejemplo que vive en el espíritu de muchos abogados laboralistas que, día tras día, ponen sus máximos esfuerzos en defensa que los trabajadores vivan dignamente.
 
Norberto Centeno fue uno de los grandes del derecho de nuestro país y sufrió en carne propia las interrupciones del régimen constitucional por no cejar nunca en sus convicciones: la búsqueda de la justicia social y la defensa irrestricta de los derechos de los trabajadores argentinos.

 
Día del Abogado Víctima del Terrorismo de Estado
A partir del 2004, en la memoria de Norberto y sus colegas secuestrados en la trágica “Noche de las Corbatas” y en otros crímenes, suma que en total asciende a 120 el número de profesionales del derecho asesinados por la última dictadura militar, la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) ha instaurado el 6 de julio como el Día Nacional del Abogado víctima del terrorismo de Estado.
 
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