• domingo 16 de diciembre del 2018
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El olvido del Digesto Jurídico Argentino

La mayor compilación normativa de nuestro país fue olvidada en el Congreso de la Nación durante tres años y perdió vigencia el pasado 30 de noviembre.

El 30 de noviembre de 2018 perdió vigencia el Digesto Jurídico Argentino.

Parece una contradicción pero no lo es. La mayor compilación normativa de nuestro país fue olvidada en el Congreso de la Nación durante tres años. Esto la convirtió en un caso más de los que venía a resolver: una ley sin utilidad.

En 1998 se sancionó la ley 24.967 que ordenó la elaboración del Digesto Jurídico Argentino (DJA o Digesto). El Digesto consiste en la consolidación de las normas vigentes nacionales. En otras palabras, implica determinar qué normas al día de hoy están vigentes y cuáles no. También, ordenarlas en categorías jurídicas por tema. Con un universo de más de treinta mil leyes, decretos y tratados, el Digesto no se traducía en una tarea sencilla.

El proyecto de Digesto fue adjudicado a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. En 2006 se entregó la primera versión, pero recién en 2010 se avanzó con la revisión, a iniciativa del entonces Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

El proyecto elaborado como DJA relevó más de treinta y dos mil leyes, decretos leyes, decretos de necesidad y urgencia y decretos de contenido legislativo emitidos entre el año 1853 y el 31 de mayo de 2011. También tratados, acuerdos y demás instrumentos internacionales.

El proyecto fue presentado a la Comisión Bicameral de Seguimiento y Coordinación del DJA del Congreso de la Nación, la que se constituyó en octubre de 2011.

El resultado final, a su vez, fue producto de una revisión de la Dirección de Información Parlamentaria de la Cámara de Diputados. De más de treinta y tres mil, quedaron, en el año 2013, tres mil trescientas leyes, decretos e instrumentos internacionales señalados como vigentes. Gracias a la iniciativa de legisladores de todos los sectores políticos (Aníbal Fernández, Héctor Daniel Tomas, Arturo Vera, Ernesto Félix Martínez, entre otros), se aprobó en aquel año el Digesto en la Comisión Bicameral (Orden del día n°2353).

En 2014 el Digesto se convirtió en ley tras la sanción y promulgación de la ley 26.939. Sin embargo, no se habían completado todos los pasos para obtener la versión final y válida. Ello se debe a que el artículo 20 de dicha ley sometió al DJA a un proceso de revisión durante ciento ochenta días.  Según los artículos 21 y 22 de la ley 26.939, la Comisión Bicameral debía analizar los planteos formulados y emitir una decisión, “sin necesidad de otro procedimiento ratificatorio posterior”. Por último, el artículo 23 prevé que “transcurrido el período de ciento ochenta (180) días corridos, y resueltas las observaciones, se dispondrá la publicación en el Boletín Oficial de la versión definitiva del Digesto Jurídico Argentino”.

Se procedió conforme a lo prescrito en esos artículos. Pero no se pudo completar el procedimiento. La Comisión Bicameral recibió observaciones y consultas y las remitió a la Dirección de Información Parlamentaria. A raíz de las observaciones recibidas (más de cinco mil), la Comisión Bicameral emitió un nuevo dictamen (Orden del día n° 2765)en el que propuso reformas a la versión del Digesto aprobada por la ley 26.939. Se determinó, gracias a las consultas, que era menester modificar la versión original, puesto que había que producir correcciones de naturaleza legal. Además, se actualizó el DJA al 31 de marzo de 2015. Nuevamente, hubo consenso entre diversos sectores políticos (participaron activamente los Diputados Tomas, Juan Mario Pais y Manuel Garrido).

De esta forma, el camino indicado por la ley 26.939 se alteró. Comenzó otro y se avanzó con la aprobación del dictamen de la Comisión por la Cámara de Diputados en fecha 26 de noviembre de 2015. Por lo tanto, la versión definitiva del Digesto no pudo ser publicada conforme a lo dispuesto por el artículo 23 de la ley 26.939 y pasó a depender de la sanción por parte de la Cámara de Senadores.

La media sanción de la Cámara de Diputados ingresó a la de Senadores en fecha 1 de diciembre de 2015 como expediente 112/2015. La ley 13.640 estipula las normas para el trámite de asuntos a consideración del Congreso de la Nación. El alcance del artículo 1 de dicha ley fue aclarado por la resolución conjunta 19/09: “los proyectos de ley que obtienen sanción de una de las Cámaras en el año de presentación o en el siguiente tienen vigencia por tres años”.

No obstante, el Digesto quedó olvidado en el Senado durante los últimos tres años. Pasó el tiempo y el 30 de noviembre de 2018 operó el plazo de caducidad indicado. De esta forma, el Digesto no puede concretar su publicación definitiva. Asimismo, se puede sostener que el DJA ya carece de vigencia, dado que su versión original (ley 26.939) nunca fue consolidada y la versión enmendada caducó. La única forma de rescatar el Digesto y darle vigencia efectiva -que nunca tuvo- consistiría en que algún legislador o el Poder Ejecutivo presenten otra vez un proyecto de ley que coincida con el que no fue aprobado en el Senado. Aunque eso tampoco bastaría, ya que también habría que actualizar el Digesto hasta el presente.

El Digesto ahora forma parte del conjunto de normas inútiles y sin vigencia que venía a erradicar. Un absurdo jurídico.

Por Leandro E. Ferreyra
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Abogado, Magíster en Derecho Administrativo, Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires. leandroferreyra@derecho.uba.ar

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