• viernes 23 de agosto del 2019
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Copa Libertadores River- Boca: ¿Qué aspectos jurídicos están en discusión?

Análisis sobre las normas del Reglamento Disciplinario de la CONMEBOL y su relación con los incidentes ocurridos, las posibles sanciones y el sistema de resolución de conflictos aplicable.

Por Mariano Bambaci


Mucho ya se ha escrito y hablado respecto a los incidentes que se registraron el pasado sábado 24 de noviembre en ocasión de disputarse la vuelta de la Final de la Copa Libertadores entre el Club Atlético River Plate y el Club Atlético Boca Juniors en el estadio Monumental. Estas líneas no intentan sumarse a la polémica ni a adentrarse en analizar los aspectos sociológicos, políticos ni deportivos de tales acontecimientos sino que tiene por objetivo proyectar un poco de luz exclusivamente sobre el aspecto jurídico deportivo, que se encuentra eclipsado por tantas frases hechas y operaciones mediáticas que no tienen asidero legal en norma o reglamento alguno.

Para comenzar a analizar la cuestión es importante destacar que la norma fundamental que regula todas las competiciones organizadas por la Confederación Sudamericana de Fútbol (en adelante CONMEBOL) es el Reglamento Disciplinario. En él se encuadran los incidentes generados por el público de River Plate, los cuales atacaron lanzando piedras y demás elementos que derivaron en la rotura de cristales del ómnibus que trasladaba al plantel xeneixe y provoco heridas de diversa consideración tanto a jugadores como a colaboradores del mismo.

Adentrándonos en el análisis de las normas, podemos apreciar que el artículo 8 del Reglamento Disciplinario de la CONMEBOL establece un sistema de Responsabilidad Objetiva tanto de los clubes como las asociaciones miembros de la confederación. En él se establece que se responderá por el “comportamiento de sus jugadores, oficiales, miembros, público asistente, aficionados así como de cualquier otra persona que ejerza o pudiera ejercer en su nombre cualquier función con ocasión de los preparativos, organización o de la celebración de un partido de fútbol, sea de carácter oficial o amistoso”. Además este artículo establece el ámbito territorial y temporal de esta responsabilidad objetiva estableciendo que  tanto clubes como asociaciones nacionales “son responsables de la seguridad y del orden tanto en el interior como en las inmediaciones del estadio, antes, durante y después del partido del cual sean anfitriones u organizadores”.

Por su parte el artículo 13 del Reglamento Disciplinario establece las diversas infracciones pasibles de ser sancionadas por la Unidad Disciplinario de CONMEBOL. En este caso en particular aplicarían las infracciones contempladas en el inciso 2.F, el cual hace referencia a  “cualquier otra falta de orden o disciplina que se pudiera cometer en el estadio o en sus cercanías antes, durante y a la finalización de un encuentro”.

En conjunción con estos dos artículos es que podemos inferir que los incidentes generados por el público representativo de la entidad presidida por Rodolfo D’Onofrio se encuadran en estas disposiciones reglamentarias y que, por lo tanto, pueden ser pasibles de la sanción por parte del Tribunal de Apelaciones de la CONMEBOL.

Como corolario de las agresiones padecidas por el micro que trasladaba al plantel y directivos de Boca Juniors es que la Unidad Disciplinaria abrió un procedimiento disciplinario al Club Atlético River Plate. Las sanciones posibles a aplicar al club millonario se encuentran también establecidas en el Reglamento Disciplinario.

El artículo 18 del mismo establece una serie de sanciones que podrán ser aplicadas a los clubes y asociaciones miembros en caso de cometer alguna infracción al mismo Reglamento. Entre ellas se destacan: “a) Advertencia. b) Reprensión, amonestación o apercibimiento. c) Multa económica, que nunca será inferior a DÓLARES AMERICANOS CIEN (USD 100) ni superior a DÓLARES AMERICANOS CUATROCIENTOS MIL (USD 400.000). d) Anulación del resultado de un partido. e) Repetición de un partido. f) Deducción de puntos. g) Determinación del resultado de un partido. h) Obligación de jugar un partido a puerta cerrada. i) Cierre total o parcial del estadio. j) Prohibición de jugar un partido en un estadio determinado. k) Obligación de jugar un partido en un tercer país. l) Descalificación de competiciones en curso y/o exclusión de futuras competiciones. m) Retirada de un título o premio. n) Retirada de licencia. o) Prohibición de venta y/o compra de boletos”. 

Asimismo el inciso 2 del artículo 18 establece la posibilidad de aplicar más de una de estas sanciones por la comisión de una misma infracción. Razón por la cual, en este caso, a River Plate podría aplicarse una multa y además la obligación de jugar el partido en otro país y/o excluirlo de la competición en curso.

La Conmebol establece un sistema de resolución de conflictos de las disputas que surjan entre sus miembros a través de diversos órganos jurisdiccionales con competencia en todas las competiciones organizadas por la misma. El órgano encargado de resolver estos diferendos es el Tribunal de Disciplina, el cual se encuentra integrado por cinco integrantes provenientes de los países miembros de la Conmebol.

El mismo es el encargado de tomar la denuncia, darle el traslado correspondiente al club denunciado para que ejerza su derecho de defensa y eventualmente tomar una decisión sobre la aplicación de las sanciones enumeradas en el artículo 18.

Las decisiones que tengan como resultado la aplicación de sanciones importantes (multas de gran cuantía o suspensiones que excedan un plazo determinado) podrán ser apeladas ante el Tribunal de Apelaciones de la CONMEBOL. Por su parte, las decisiones que impongan sanciones leves (determinadas en el artículo 60 del Reglamento Disciplinario) no podrán ser apeladas ante este órgano de alzada.

Una vez comunicadas la Decisión del Tribunal de Disciplina y eventualmente la del Tribunal de Apelaciones de CONMEBOL, si alguna de las partes se encuentra agraviada por la misma, tendrá la posibilidad de apelarla ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) con sede en Lausana, Suiza (según lo normado por el artículo 81 del Reglamento Disciplinario).  Cabe destacar que este Tribunal tiene sus propias reglas de procedimiento a las cuales debemos remitirnos para cumplir con los recaudos formales que el mismo establece para darle curso a la petición revisora del fallo apelado.

Es fundamental poner de resalto que la apelación ante el TAS debe imponerse dentro de los 10 días de conocida la Decisión que se pretende apelar. No debemos dejar de tener en cuenta que, como principio general, el efecto de la concesión del recurso por parte del TAS no es suspensivo por lo que la decisión adoptada por los órganos jurisdiccionales de CONMEBOL sería de cumplimiento inmediato, independientemente de la decisión de apelar el fallo de las partes. Sin perjuicio de ello, tanto la Conmebol como el propio Tribunal Arbitral del Deporte pueden modificar esta situación a petición fundada de parte interesada.

Por último, y en relación a los dichos del Presidente del Club Atlético Boca Juniors (Daniel Angelici) de que su club no estaba dispuesto a presentarse a jugar partido alguno es dable destacar lo establecido en los artículos 179, 180 y 181 del Reglamento Conmebol Libertadores Edición 2018. En este sentido el conjunto de reglas para la mayor competición de clubes organizada en Sudamérica establece las consecuencias de esta actitud.

De la lectura de estos tres artículos surge que en caso de que un equipo no se presenta a disputar el encuentro, se niega a continuar el mismo o abandona el campo antes de su finalización, se considerará que el equipo pierde el partido y será excluido de la competición.

En el mismo orden de ideas, el Club en cuestión deberá abonar una indemnización, que se calculará en base a las circunstancias particulares del caso, por los daños generados a la Conmebol y a las asociaciones participantes y a todos los afectados por su decisión. En ese sentido, también perderá el derecho a remuneración financiera por parte de la confederación. Asimismo, el Club que no se presente a disputar el partido podrá ser excluido de las próximas competiciones continentales en razón de su incumplimiento.

Esperamos haber aclarado un poco el panorama, al menos desde el punto de vista jurídico y reglamentario. Asimismo esperamos, como todos los amantes del deporte, que este tipo de situaciones no vuelvan a repetirse y que podamos, de una buena vez, disfrutar de un espectáculo deportivo sin precedentes de manera pacífica, civilizada y dejando fuera a quienes lucran con la violencia y la intolerancia en el fútbol.

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El autor es Abogado especialista en Derecho Deportivo Internacional. Director de la Cátedra Libre de Derecho Deportivo de la Universidad Nacional de La Plata. @mbambaci, en Twitter, donde publica cuestiones vinculadas a esa área jurídica. 

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