• domingo 27 de septiembre del 2020
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Otorgan la adopción plena de un adolescente luego de la muerte de su pretensa adoptante

Así lo resolvió el Juzgado de Menores N°3 de Corrientes en un nuevo precedente en materia de adopción post mortem unilateral.

El Juzgado de Menores N°3 de la Provincia de Corrientes otorgó la adopción plena -con efectos retroactivos a octubre de 2013- a un adolescente de 16 años a la señora fallecida María Sara L, quién se encontraba bajo la guarda del mismo. Previamente, el Juzgado de Familia N°1 había declarado la situación de desamparo y de adoptabilidad del pretenso adoptado.

Cabe aclarar que la pretensa adoptante tenía la guarda judicial preadoptiva, así como, había manifestado la voluntad de la adopción plena de B C G, al presentar un escrito de petición de la misma previo a su muerte. La jueza, Pierina Ramírez, con fundamento en los principios de oficiocidad e interés superior del niño expresó: "(...) preponderando no solo el interés superior del hoy adolescente (art. 3.1 CDN y art. 3 ley N° 26061) sino también el derecho a la identidad (estática y dinámica) como el principio de realidad familiar; deviene forzoso reconocer el verdadero vínculo materno- filial forjado todos estos años, pues no se trata de restringir o extinguir vínculos, sino por el contrario, ampliarlos o más bien: reconocerlos."

De esta forma, el caso se encuadra en una sentencia adoptiva postmortem unilateral. Es menester aclarar que tanto nuestro Código Civil y Comercial como el código derogado no regulan expresamente dicha figura excepcional - en familias monoparentales-, sin embargo, existe un precedente jurisprudencial de la Corte Suprema en 2012 (M. de S., R. y otra s/ Ordinario s/ Nulidad de sentencia e impugnación declaratoria de herederos).

En este caso, la magistrada se cuestionó: "Negar a las familias monoparentales una idéntica respuesta a la que reza el art. 605 del CCyC para las personas casadas o en unión convivencial ¿implica discriminar? La respuesta afirmativa se impone."

Por otra parte, en la situación en cuestión, se acreditaron los requisitos de adoptabilidad exigidos para otorgar la misma a la fallecida, como también, la voluntad del adoptado de formar parte del vínculo familiar ya engendrado. Expresamente, el adolescente manifestó su deseo de llevar el apellido de origen biológico y agregar al mismo, el apellido de la pretensa adoptante fallecida.

En aplicación del artículo 618 del Código Civil y Comercial, la sentencia de adopción se retrotrae a la fecha de sentencia que otorgó la guarda con fines de adopción, en consecuencia, se emplazó la misma a octubre de 2013, donde se le había otorgado la guarda a María Sara L. Por último, la jueza resolvió que de la constancia del caso surge que la hermana de B C G es la figura protectiva que ha asumido el cuidado del adolescente, por lo que, corresponde otorgar la guarda del adolescente hasta tanto cumpla la mayoría de edad.

Accedé al fallo. (Vía Rubinzal Culzoni)

 

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